Muchas averías del homelab no empiezan en Proxmox, Docker ni el NAS. Empiezan en un móvil agarrado a un punto de acceso lejano, un backhaul débil o una zona de casa donde el WiFi llega con mala leche.
Separar invitados e IoT tiene sentido, pero una red doméstica demasiado lista puede acabar siendo peor que una red simple. Esta es mi forma de plantearlo sin romper impresoras, móviles, domótica ni paciencia.
Llevo años con ambos sistemas en producción. UniFi tiene la mejor experiencia de usuario que existe en prosumer. MikroTik tiene una potencia que ningún router de consumo puede tocar. Y los dos me han dado problemas que no esperaba. Aquí va lo que aprendí.