Hay momentos en los que Proxmox no está caído, pero tampoco transmite precisamente paz.
El panel carga a medias. Responde raro. Hace un amago extraño después de tocar certificados. O simplemente alguien te dice que hace un rato iba y ahora va distinto. En ese punto, si ya confirmé que el puerto 8006 escucha y que el nodo responde por HTTPS localmente, suelo ir a una pieza que me gusta bastante más que refrescar la web diez veces.
Hay fallos en Proxmox que se ven clarísimos y hasta tienen algo de dignidad.
Se cae un servicio. Un nodo desaparece. El quorum se rompe. Perfecto. Molesta, pero al menos sabes que tienes un problema de verdad delante.
Luego están los otros.
Los que empiezan con detalles pequeños y bastante irritantes. Un storage que aparece intermitente. Una cifra que no cuadra. Un nodo que sigue vivo, pero transmite esa sensación fea de que por dentro hay algo torcido. La web aún carga. El SSH también. No parece una caída limpia. Parece más bien que alguna pieza del sistema sigue haciendo trabajo, pero lo hace arrastrando una zapatilla.
Hay días en Proxmox en los que el panel carga y, aun así, todo transmite una sensación terrible.
Entras. Ves los nodos. Navegas por las vistas. Parece que la web no está caída del todo. Pero cuando intentas hacer algo serio empiezan los gestos raros. Arrancar una VM tarda demasiado. Una acción queda colgada. La consola no termina de abrir. Una tarea se siente más lenta de lo razonable. Y de pronto aparece la duda incómoda.
Hay una clase de problema en Proxmox que me fastidia bastante porque invita a perder tiempo de forma absurda.
Abres la interfaz web y algo no termina de cuadrar. Tarda demasiado en cargar. Devuelve un error raro. Te echa de una vista. O sencillamente no responde como debería y te deja con la duda de siempre. ¿Se ha roto el panel web o lo que está mal es otra cosa?
Hay un tipo de avería en Proxmox que me pone de mal humor bastante rápido.
No hablo del desastre evidente, cuando un nodo se cae de verdad y todo el mundo se da cuenta. Hablo de esa capa más sutil donde la web va rara, /etc/pve tarda en responder, una configuración no aparece donde debería o el cluster transmite una sensación fea de “algo no está fino” aunque todavía no haya explotado nada serio.