El SSO en un homelab promete orden, pero también mete una dependencia crítica nueva. Authentik me gusta, aunque no lo pondría delante de todo por defecto.
Paperless-ngx no falla por falta de funciones. Falla cuando lo usas como vertedero elegante. El escáner es solo la entrada, lo importante es qué haces después.
Un reverse proxy interno parece una pieza pequeña hasta que todos tus servicios empiezan a depender de él. Nginx Proxy Manager y Traefik sirven para cosas parecidas, pero no me parecen intercambiables en una casa.
Immich puede sustituir a Google Photos en muchas cosas, pero el almacenamiento barato no perdona. Antes de meter ahí fotos familiares conviene pensar como alguien que tendrá que restaurarlas.
Versionar configuraciones en un homelab tiene sentido cuando ayuda a reconstruir, auditar y tocar menos de memoria. La clave está en no meter secretos, no automatizar a ciegas y no convertir cada cambio pequeño en un ritual.
Una ventana de mantenimiento doméstica no tiene que parecer un cambio de banco. Pero si tu homelab sostiene cosas de casa, tocarlo a lo loco es una forma bastante rápida de convertir el hobby en un problema.
Calendario, contactos y notas parecen servicios pequeños hasta que fallan. Antes de moverlos al homelab conviene separar privacidad, comodidad, sincronización, backups y lo que la familia está dispuesta a aguantar.
Un servicio puede estar encendido y estar roto. Los healthchecks buenos no miran solo si un puerto responde, comprueban que la función que importa sigue viva.
No todos los servicios self-hosted necesitan una base de datos seria. En casa prefiero empezar simple, pero hay casos donde PostgreSQL evita dolores futuros. Esta es la regla práctica que uso antes de desplegar nada.
Mover servicios entre servidores parece fácil hasta que aparecen volúmenes, DNS, bases de datos, rutas antiguas y dependencias invisibles. Esta es la forma tranquila en la que intento hacerlo en casa.
Montar un homelab no va solo de elegir qué poner. La parte difícil es decidir qué no merece vivir encendido en casa. Esto es lo que dejaría fuera si empezara de cero.
Documentar un homelab no va de hacer una wiki preciosa. Va de poder arreglar algo cuando estás cansado, saber qué depende de qué y no descubrir demasiado tarde que nadie apuntó dónde vivían los datos.