Actualizar no termina cuando el comando acaba. Termina cuando sabes que lo importante sigue respondiendo. Estas son las pruebas simples que automatizo para no descubrir fallos al día siguiente.
Un runbook casero no tiene que parecer documentación de empresa. Tiene que salvarte cuando DNS no resuelve, el backup falla o una VM crítica no arranca y tú no estás para pensar fino.
Documentar un homelab no va de hacer una wiki preciosa. Va de poder arreglar algo cuando estás cansado, saber qué depende de qué y no descubrir demasiado tarde que nadie apuntó dónde vivían los datos.