Autoalojar datos familiares tiene sentido cuando ganas control real sin convertirte en soporte 24/7. Este es mi filtro para no meter fotos, documentos y contraseñas en una aventura innecesaria.
Hace unos meses me di cuenta de que subía documentos de trabajo a ilovepdf casi cada semana. Contratos, facturas, presupuestos. Todo pasando por servidores que no controlo. No es que sea un paranoico de la privacidad, pero hay cosas que preferirías no tener en servidores de terceros.
Así llegué a Stirling PDF. Lleva un tiempo en GitHub con bastante tracción, lo había visto mencionado en varios hilos de Reddit, y un día me senté a instalarlo. Lleva meses funcionando sin problemas y lo uso casi a diario. Esto es lo que he aprendido.
Llevo años usando Pi-hole en mi red doméstica y es una de esas cosas que instalas una vez y te preguntas cómo vivías sin ella. Ver cómo desaparecen los anuncios de todos los dispositivos conectados (móviles, tablets, smart TVs) sin tocar nada en ellos es satisfactorio. Y cuando le añades Unbound como DNS recursivo, conviertes tu homelab en una fortaleza de privacidad.
Esta guía nace de mi experiencia real. He pasado por varios despliegues de Pi-hole (en Raspberry Pi, en containers Docker, en VMs) y he cometido todos los errores posibles. Aquí te cuento lo que funciona.
Google Photos lleva años con mis recuerdos en sus servidores. Lo cambié por Immich corriendo en mi cluster K3s. Te cuento cómo lo monté, qué funciona, qué no, y por qué no volvería atrás.