Uso zfs unmount cuando un dataset de ZFS no debería seguir montado o cuando necesito limpiar un punto de montaje raro. La clave está en mirar dependencias antes, no en forzar por orgullo.
zfs diff no es magia y no sirve igual para todo, pero cuando tienes datasets de verdad te da una pista rápida de qué ha cambiado entre snapshots. Para mí es una herramienta de contexto antes de tocar nada serio.
zfs inherit no arregla todo, pero sirve para quitar decisiones locales en ZFS y devolver un dataset a la lógica del padre. Muy útil cuando ya no recuerdas por qué tocaste algo.
zfs set es potente y bastante seco. Te deja cambiar propiedades de ZFS al momento, pero conviene mirar antes, tocar poco y dejar una nota mental de qué has cambiado.
Cuando ZFS hace algo raro, zpool events -v me da una pista rápida de lo que acaba de ocurrir. No sustituye a los logs, pero ayuda mucho en el primer diagnóstico.
Uso zfs get como lectura segura antes de tocar datasets o discos de VM en Proxmox. Me permite ver propiedades heredadas, valores locales y diferencias que explican comportamientos raros.
Uso zpool history cuando el storage de Proxmox se comporta raro y necesito dejar de adivinar. No arregla nada, pero enseña qué comandos se ejecutaron sobre el pool y cuándo ocurrió cada cambio.
Uso zpool list como vistazo rápido al pool ZFS de un nodo Proxmox. Me ayuda a ver capacidad, espacio libre, fragmentación y salud antes de meterme con diagnósticos más largos.
Uso zpool status como primera lectura de salud en los nodos Proxmox con ZFS. No arregla nada por sí solo, pero me dice rápido si el pool está sano o si tengo que dejar de mirar VMs y empezar a mirar discos.