Uso zfs rename con mucha más calma de la que sugiere el comando. Cambiar el nombre de un dataset es fácil. No romper referencias de Proxmox es la parte importante.
Uso zfs mount para comprobar datasets ZFS que no se montan, rutas vacías y servicios que arrancan antes de que sus datos aparezcan. Es menos vistoso que culpar a Docker, pero funciona mejor.
zfs inherit no arregla todo, pero sirve para quitar decisiones locales en ZFS y devolver un dataset a la lógica del padre. Muy útil cuando ya no recuerdas por qué tocaste algo.
zfs set es potente y bastante seco. Te deja cambiar propiedades de ZFS al momento, pero conviene mirar antes, tocar poco y dejar una nota mental de qué has cambiado.
Uso zfs get como lectura segura antes de tocar datasets o discos de VM en Proxmox. Me permite ver propiedades heredadas, valores locales y diferencias que explican comportamientos raros.
Uso zfs list para bajar del storage genérico de Proxmox al detalle real de datasets, subvolúmenes y zvols. Es la forma rápida de ver quién ocupa espacio antes de tocar VMs o snapshots.