Antes de comprar la Prusa Core One, pasé semanas mirando la Bambu Lab A1. Casi la compro. Al final no lo hice, pero no porque la Bambu sea mala, sino porque mis prioridades eran distintas a las de mucha gente. Desde entonces he tenido oportunidad de comparar las dos de cerca y puedo contarte lo que realmente diferencia a una de la otra.
Si estás en el dilema típico de 2026, “Bambu o Prusa”, este artículo es lo que yo habría querido leer antes de decidir.
He cometido el error dos veces ya. Montar algo “rapidito” en Docker Compose, que crece, se complica, y termino pasándolo a Kubernetes porque ya no puedo gestionarlo. Luego está el error contrario: montar un cluster K3s completo para hostear un solo contenedor que perfectamente podría vivir en un docker-compose.yml de tres líneas.
Después de gestionar ambos sistemas durante años en mi homelab (ahora mismo tengo varios equipos con Compose y un cluster K3s de tres nodos en ZimaBoard 2), creo que finalmente entiendo cuándo usar cada uno. Spoiler: no es solo “Compose para cosas simples, Kubernetes para lo complejo”. Es más sutil que eso.