Hay una fase bastante cutre en casi todo homelab con Proxmox. La de decirte a ti mismo que levantar una VM nueva son cinco minutos y luego echar media hora repitiendo siempre lo mismo. Crear la máquina, montar ISO o importar imagen, tocar red, meter clave SSH, actualizar paquetes, instalar cuatro utilidades, corregir alguna tontería del hostname y cruzar los dedos para no haber dejado un usuario raro o una configuración vieja de otra prueba. No es un drama, pero tampoco es serio.
Hay una cosa que me sigue haciendo gracia del mundo self-hosted. Montamos infra cada vez más compleja para acabar resolviendo tareas que, en el fondo, se arreglan con dos comandos bien puestos y un poco de criterio. Publicar una web estática es una de ellas.
He probado flujos más elaborados. CI/CD con más capas, builders remotos, pipelines con demasiadas piezas, deploys muy listos sobre el papel y algo menos listos cuando fallan a las dos de la mañana. Al final he vuelto a lo que mejor me funciona para proyectos pequeños y medianos que controlo yo: Hugo para generar el sitio y rsync para dejarlo en el servidor.
Cada pocos meses veo la misma idea repetida en Reddit, YouTube y foros de homelab. Si quieres un servidor de verdad, necesitas Proxmox, Linux, una caja con más bahías que sentido común y, si puede ser, un mini PC chino con cuatro puertos 2.5GbE para sentir que estás en control de tu vida. Me gustan esos cacharros, de hecho tengo varios. Pero hay una verdad menos vistosa: el equipo que más trabajo real me saca adelante sigue siendo un Mac mini M1.
Tuve una historia de amor y odio con los backups durante años. Amor porque siempre tenía la intención de montarlo bien. Odio porque cada solución que intentaba tenía algo que me echaba atrás: demasiado complicada, demasiado lenta, imposible de verificar, o que dejaba de funcionar en silencio durante semanas sin que yo me enterara.
Rsync para hacer copias de directorios. Duplicati con su interfaz web que prometía mucho y entregaba poco. Borg Backup, que es técnicamente excelente pero que tiene una curva de aprendizaje suficientemente pronunciada como para que lo dejara a medias dos veces.
Un agente de IA que monitoriza tu infraestructura, revisa el email y ejecuta comandos en tu clúster K3s. Sin SaaS, sin datos que salen de tu red. Esto es lo que monté y lo que aprendí tras meses usándolo.
n8n es la herramienta de automatización que tenía que haber instalado antes. Sin código, self-hosted y con 400 integraciones. Aquí están los flujos que uso de verdad en mi homelab.