Ir al contenido

Alta-Disponibilidad

pvesh get /nodes//tasks en Proxmox: cómo reviso tareas recientes cuando algo se ha quedado a medias

Hay una zona de Proxmox que mucha gente mira solo cuando algo ya ha explotado. Las tareas recientes. Yo intento mirarlas antes. Cuando un nodo se comporta raro, una VM aparece apagada, un backup falla o una acción del panel no termina como esperaba, una de las primeras cosas que lanzo es esto. 1 pvesh get /nodes/proxmox-node-3/tasks --limit 12 --output-format yaml Es una forma rápida de preguntarle al nodo qué ha pasado hace poco. No lo que yo creo que pasó. No lo que recuerdo haber tocado mientras tenía tres pestañas abiertas. Lo que Proxmox ha registrado como tarea.

Proxmox cluster de 3 nodos en mini PCs: lo que haría distinto después de montarlo en casa

Hay un punto en todo homelab un poco serio en el que un solo servidor deja de tener gracia. No porque no sirva, sino porque se convierte en un cuello de botella para todo. Mantenimiento, pruebas, reinicios, cambios de disco, errores tontos, ganas de experimentar. De repente cualquier cosa toca demasiado. Ahí es donde un cluster de Proxmox empieza a tener sentido. Yo llevo tiempo con un cluster pequeño de tres nodos y la experiencia me ha convencido de algo bastante concreto. Para casa, tres mini PCs bien elegidos me parecen una de las mejores formas de entrar en clustering de verdad sin irte al absurdo del rack enterprise ni al caos de reciclar hardware que nunca quiso trabajar junto.

Ceph en homelab: cuándo merece la pena y cuándo solo te roba horas

Ceph tiene muy buena prensa en el mundo homelab. Es normal. Sobre el papel suena brillante. Almacenamiento distribuido, replicación, tolerancia a fallos, integración muy seria con Proxmox y la sensación de que estás montando algo que se parece a un entorno de verdad. El problema es que, cuando bajas del PowerPoint al salón de casa, Ceph también te recuerda muy rápido que no le importan tus ilusiones. Yo no lo digo desde fuera. Lo tengo corriendo en un cluster pequeño de Proxmox y me gusta. De hecho, me sigue pareciendo una de las piezas más potentes que puedes montar en casa si sabes muy bien por qué la estás montando. Pero también creo que muchísima gente lo recomienda demasiado pronto, como si fuera el siguiente paso natural después de instalar tres nodos y aprender a pronunciar “quorum” sin pestañear.