Compré la Prusa Core One pensando que iba a imprimir algún Benchy, quizá un par de figuritas, y poco más. “Un hobby más”, pensé.
Tres meses después, la impresora lleva más de 400 horas de uso y el 80% de lo que ha impreso son piezas funcionales para mi homelab. Soportes, carcasas, organizadores, adaptadores. Cosas que antes compraba en Amazon por 15€ y que ahora imprimo por 0.50€ en media hora.
La Prusa Core One no solo es una buena impresora, es una herramienta que cambia la forma en que piensas sobre tu lab.
Por qué la Prusa y no una Bambu Lab#
La pregunta del millón. Bambu Lab ha arrasado en el mercado con la A1 y la P1S. Son buenas impresoras, rápidas, y más baratas. ¿Por qué elegí Prusa?
Software abierto. Prusa usa PrusaSlicer, que es open source. Bambu Lab usa Bambu Studio, que es un fork de PrusaSlicer con telemetría y dependencia del cloud. Para alguien que lleva un homelab por principios de autonomía y self-hosting, esto importa.
Sin cloud obligatorio. La Core One funciona perfectamente en modo local, vía WiFi o USB. No necesita registrarte en ninguna plataforma ni enviar datos a China. Puedes integrarla con OctoPrint o Mainsail si quieres ir más allá.
Calidad de construcción. La Prusa se siente como un instrumento de precisión. El chasis cerrado de la Core One, con filtro HEPA y carbón activo, me permite tenerla en el despacho sin que huela a plástico. Eso en una Bambu A1 (abierta) no pasa.
Soporte a largo plazo. Prusa lleva años actualizando el firmware de la MK3, que tiene 7 años. Bambu Lab lleva 2 años en el mercado. No digo que vayan a desaparecer, pero la confianza se gana con tiempo.
¿Es más lenta que una Bambu? Sí, algo. ¿Me importa? No. Imprimo piezas funcionales, no compito en velocidad.
Lo que imprimo para el homelab#
Gridfinity: el sistema que lo cambia todo#
Si no conoces Gridfinity, prepárate para perder un fin de semana entero. Es un sistema modular de organización creado por Zack Freedman, donde todas las piezas encajan en una rejilla estándar. Cajas, divisores, soportes de herramientas, todo modular, todo parametrizable, todo imprimible.
Mi escritorio pasó de ser un caos de cables, pendrives, adaptadores y tornillos a estar organizado como una tienda de Ikea en miniatura. Y todo por el coste de unos metros de PLA.
Los baseplates van atornillados al fondo de un cajón. Encima, bins de diferentes tamaños. ¿Necesito un hueco más grande? Imprimo otro bin. ¿Necesito un soporte para el destornillador del Prusa? Lo hay en Printables.
El ecosistema de Gridfinity en Printables y Thingiverse es gigantesco. Hay miles de diseños de la comunidad para cualquier cosa que se te ocurra.
Carcasas para SBCs#
Mis 3 ZimaBoard tenían un problema: son placas al aire. Sin carcasa, acumulan polvo, los puertos quedan expuestos, y se arañan si los apilas.
Diseñé (con ayuda de OpenSCAD y mucha prueba/error) una carcasa modular que:
- Protege la placa
- Permite ventilación por convección
- Se apilan entre sí
- Tienen espacio para un SSD de 2.5" debajo
Coste de impresión: 1.20€ por carcasa. 4 horas de impresión. Resultado: un stack de 3 ZimaBoard que parece un producto comercial.
También he impreso carcasas para Raspberry Pi, para el Shelly Plug, y para un par de ESP32 que uso como sensores de temperatura.
Soportes de rack y montaje#
No tengo un rack de 19" (todavía), pero sí una estantería Kallax de IKEA donde vive el homelab. He impreso:
- Soportes para el switch: atornillados a la pared del Kallax
- Guía de cables: canaletas a medida que siguen las formas del mueble
- Soporte para la regleta: queda fija en la parte trasera, no colgando
- Clip para la antena Zigbee: la mantiene alejada del switch para evitar interferencias
Cada pieza cuesta céntimos y tarda menos de una hora en imprimirse. Y encaja perfecto porque la diseñas para TU espacio, no para un espacio genérico.
Adaptadores y piezas funcionales#
La impresora 3D te saca de apuros que antes requerían una visita al ferretero o esperar un envío de Amazon:
- Un adaptador de SSD de 2.5" a 3.5" (para una bahía del NAS que no tenía)
- Una tapa para un hueco de ventilación del servidor que hacía ruido
- Un soporte de cámara para el RPi Camera Module (monitorización del rack)
- Pies antivibración para el servidor Unraid (que vibraba sobre la madera)
Ninguna de estas piezas existe en Amazon. O si existe, cuesta 10€ más envío y no tiene las dimensiones exactas que necesitas. Con la impresora, abres FreeCAD, mides con el calibre, modelas, y en 30 minutos tienes tu pieza.
La Prusa Core One en detalle#
Lo bueno#
La primera capa es magia. La Core One tiene un sensor de nivelación y una hoja PEI texturizada que hacen que la primera capa salga perfecta el 95% de las veces. Enciendes, lanzas el print, y te vas. Esto no era así con impresoras anteriores donde tenías que vigilar los primeros 5 minutos.
El chasis cerrado importa. Para PLA no hace falta, pero si quieres imprimir PETG o ASA (que son mejores para piezas funcionales que van cerca de fuentes de calor), tener una cámara cerrada mejora mucho la adhesión entre capas. Menos warping, menos problemas.
El filtro HEPA + carbón activo. La impresora vive en mi despacho, a un metro de donde trabajo. Si oliera a plástico fundido 4 horas al día, tendría un problema. Con el filtro, literalmente no huelo nada. Mi mujer ha dejado de quejarse, que es la mejor review que puedo dar.
PrusaSlicer. Es simplemente el mejor slicer que existe. Perfiles perfectos para la Core One, soporte de árbol, painting de soportes, ironing para superficies lisas… Y es open source.
Lo mejorable#
La velocidad. Comparada con una Bambu P1S, la Core One es más lenta. Un Benchy tarda unos 35 minutos vs los 18 de la Bambu. Para piezas funcionales grandes, eso se nota. Un soporte que tarda 2 horas en la Core One tardaría 1:15 en la Bambu.
En la práctica me da igual porque lanzo los prints y me voy, pero si la velocidad es crítica para ti, es un factor.
El precio. La Core One cuesta alrededor de 800€. Una Bambu A1 cuesta 350€. Es el doble. Pagas por el chasis cerrado, el filtro, la marca, y el ecosistema open source. Para mí merece la pena, pero entiendo que no para todo el mundo.
El volumen de impresión. 250x220x270mm es suficiente para el 99% de las piezas de homelab, pero si quieres imprimir algo grande (un panel de rack completo, por ejemplo), te quedas corto. La Prusa Core One L tiene más espacio, pero también cuesta más.
Números reales#
Después de 3 meses de uso:
- Horas de impresión: 412
- Filamento consumido: ~4.5kg de PLA, 1kg de PETG
- Piezas funcionales impresas: 67
- Figuritas decorativas: 8 (no juzguéis)
- Fallos de impresión: 4 (todos míos, no de la impresora)
- Coste medio por pieza funcional: 0.80€
- “Equivalente Amazon” ahorrado: ~350€ (estimación conservadora)
La impresora se habrá amortizado antes de que cumpla un año, solo con lo que ahorro en piezas y accesorios que antes compraba.
Recursos para empezar#
Si te convence la idea:
- Printables.com: la comunidad de Prusa. Miles de diseños funcionales gratuitos
- Thangs.com: buscador de modelos 3D con búsqueda por geometría
- Gridfinity en GitHub: el estándar de organización modular
- FreeCAD: software libre para diseñar tus propias piezas
- r/functionalprint: subreddit dedicado a impresiones funcionales
Conclusión#
Una impresora 3D no es un periférico del homelab, es la herramienta que fabrica el resto de periféricos. Desde que tengo la Core One, cada vez que me falta algo (un soporte, un adaptador, una carcasa), mi primer pensamiento es “¿puedo imprimirlo?” Y la respuesta suele ser sí.
Si te gusta el homelab por la misma razón que a mí, esa satisfacción de construir cosas con tus manos, la impresión 3D es la extensión natural. Y la Prusa Core One es, en mi opinión, la mejor forma de empezar si valoras la calidad y el open source por encima de la velocidad pura.
Total de piezas Gridfinity impresas hasta la fecha: 43. Total de cajones organizados: 3. Total de veces que mi mujer ha dicho “qué bien queda”: 1. Pero esa una vez valió por todas.