n8n es la herramienta de automatización que tenía que haber instalado antes. Sin código, self-hosted y con 400 integraciones. Aquí están los flujos que uso de verdad en mi homelab.
Tengo una confesión: compro más libros de los que leo. Físicos, ebooks, audiolibros, lo que sea. El problema es que los tenía desperdigados por todas partes: Kindle, Audible, Google Play Books, archivos CBZ en carpetas random del NAS.
Hasta que monté Audiobookshelf y Kavita en el homelab. Ahora tengo una biblioteca digital centralizada, accesible desde cualquier dispositivo, con sincronización de progreso y sin depender de Amazon.
Te cuento cómo lo hice, qué aprendí, y por qué creo que es una de las mejores cosas que he montado en el homelab.
Tres ZimaBoard 2, una VPN mesh y ganas de sufrir. Así monté un clúster Kubernetes de producción que consume 20W y corre 34 pods. Tutorial paso a paso con todo lo que funcionó y lo que no.
Llevo un año con Grafana y Prometheus corriendo en mi homelab y es probablemente una de las cosas que más uso a diario. No porque sea bonito (que lo es), sino porque me he ahorrado un montón de problemas al ver las cosas antes de que exploten.
Te cuento cómo lo tengo montado, qué métricas vigilo, y sobre todo, los errores que cometí para que tú no los repitas.
Por qué necesitas monitorización en tu homelab # Mira, cuando empecé con el homelab solo tenía un mini PC con Docker. Sabía si algo iba mal porque dejaba de funcionar. Directo, efectivo, cero métricas.
He cometido el error dos veces ya. Montar algo “rapidito” en Docker Compose, que crece, se complica, y termino pasándolo a Kubernetes porque ya no puedo gestionarlo. Luego está el error contrario: montar un cluster K3s completo para hostear un solo contenedor que perfectamente podría vivir en un docker-compose.yml de tres líneas.
Después de gestionar ambos sistemas durante años en mi homelab (ahora mismo tengo varios equipos con Compose y un cluster K3s de tres nodos en ZimaBoard 2), creo que finalmente entiendo cuándo usar cada uno. Spoiler: no es solo “Compose para cosas simples, Kubernetes para lo complejo”. Es más sutil que eso.
Google Photos lleva años con mis recuerdos en sus servidores. Lo cambié por Immich corriendo en mi cluster K3s. Te cuento cómo lo monté, qué funciona, qué no, y por qué no volvería atrás.
Tengo 6 servicios expuestos a Internet desde mi homelab. Cero puertos abiertos. HTTPS automático. Protección DDoS gratis. Todo con Cloudflare Tunnels. Te cuento cómo.
¿Puedes tener un ChatGPT privado en tu homelab? Sí. ¿Es igual de bueno? No. ¿Merece la pena? Depende. Te cuento mi experiencia real después de meses usándolo.
Tengo 40+ dispositivos en una red mesh con Tailscale. Cero puertos abiertos, cero mantenimiento, y accedo a todo mi homelab desde cualquier parte del mundo. Te cuento cómo.
Compré la Prusa Core One para imprimir figuritas. Ahora imprime soportes de rack, carcasas para ZimaBoard y organización Gridfinity. Así es como una impresora 3D se convierte en la herramienta más útil de tu homelab.
El ZimaBoard 2 prometía ser el SBC perfecto para homelabs. Lo tenemos en producción 24/7 desde hace meses, y no todo es tan bonito como en los vídeos de YouTube.