Soy de esas personas que tiene 40 containers corriendo en producción y cada vez que veo un “new image available” me da pereza actualizar. No porque sea difícil, sino porque son 40. Y algunos necesitan recrear el stack completo. Y otros dependen de otros. Y siempre hay uno que se rompe al actualizar.
Watchtower resolvió este problema por mi. Ahora mis containers se actualizan solos, de noche, sin que yo toque nada. Y cuando algo se rompe (porque siempre se rompe algo), tengo rollback automático.
Tengo una caja de zapatos llena de facturas, contratos, y papeles varios que acumulo desde hace años. Cada vez que necesito algo (el contrato del seguro, la factura de hace 3 meses, el certificado de no sé qué) tardo media hora en encontrarlo. O no lo encuentro. O lo encuentro pero resulta que era otro documento parecido.
Hace 6 meses instalé Paperless-ngx en mi homelab. Desde entonces, he escaneado más de 800 documentos. Y sí, sigue habiendo una caja de zapatos con papeles, pero ahora cuando necesito algo lo encuentro en 10 segundos.
Llevo casi dos años con Home Assistant corriendo en mi homelab y es una de las cosas que más uso cada día. No es la instalación más compleja que tengo (ese premio se lo lleva el cluster de Kubernetes), pero es la que más impacto tiene en mi vida diaria.
La diferencia entre tener cacharros “inteligentes” sueltos por casa y tener Home Assistant es brutal. Pasas de 47 apps diferentes que medio funcionan a tener todo en un solo sitio. Y lo mejor: cuando Philips o Samsung decidan que tu bombilla o tu enchufe “ya no son compatibles”, te da igual. Home Assistant seguirá funcionando.
Voy a empezar por el final: perdí datos. No una vez, dos veces.
Primera vez, 2022: un disco del NAS palmó. Pensaba que RAID 1 era backup. No lo es. Perdí 6 meses de fotos familiares porque el segundo disco falló 48 horas después del primero (RAID failure correlacionado, mismo lote de discos).
Segunda vez, 2024: actualización de Proxmox que se fue al carajo. Recreé las VMs desde cero, pero perdí configuraciones de servicios que no había documentado. 3 días de trabajo para volver a tener todo funcionando.
Tengo un problema. Mejor dicho, tenía un problema.
Después de dos años montando servicios en mi homelab, llegué a un punto donde tenía 43 containers Docker corriendo entre tres servidores diferentes. Plex, Grafana, n8n, Gitea, Vaultwarden, Home Assistant… la lista seguía y seguía.
El problema no era Docker. Docker funciona de puta madre. El problema era yo, intentando recordar qué compose file iba con qué servicio, en qué puerto corría cada cosa, y por qué narices ese container se reiniciaba cada 15 minutos.
Tengo 47 dispositivos conectados a mi red. Entre servidores, móviles, tablets, bombillas Hue, enchufes inteligentes, impresoras, la TV… es un caos. Y hasta hace un mes, todos estaban en la misma red. Todos podían verse entre sí.
Eso incluye la bombilla del salón pudiendo hablar con mi Synology donde guardo contratos y documentos fiscales. No es que la bombilla vaya a hackearme, pero el firmware lo fabrica una empresa china que nunca ha oído hablar de actualizaciones de seguridad.
Tenía 12 servicios corriendo en Phatt, cada uno en su puerto raro. Acceder a ellos era recordar que Grafana está en el 3000, n8n en el 5678, Gitea en el 3001… Traefik lo cambió todo: subdominio propio, HTTPS automático, y si añado un nuevo contenedor solo pongo dos etiquetas.
Llevo tres semanas usando Nextcloud como mi única nube. Sin Google Drive, sin OneDrive, sin depender de nadie para mis archivos. Y no voy a mentir: esperaba más problemas de los que tuve.
La idea me rondaba desde hace meses. Tengo un NAS en casa, capacidad de sobra, y me molestaba pagar por almacenamiento cuando tengo 10TB sentados ahí sin hacer nada útil. Pero siempre había algo que me frenaba. La sincronización móvil me daba miedo. Los conflictos de archivos. Que se cayera cuando estuviera fuera de casa.
En el post sobre Ollama expliqué cómo montar modelos de lenguaje en local. Lo que no conté es que usar Ollama directamente por terminal tiene sus limitaciones. Funciona, pero no es cómodo para el uso diario.
Open WebUI resuelve eso. Es una interfaz web para Ollama que se parece mucho a ChatGPT en apariencia y funcionalidad, pero corre en tu propia red, sin enviar datos a nadie, y sin límites de uso.
Llevo dos años pagando GitHub Pro. 4$ al mes. No es mucho dinero pero me molestaba. No porque sea caro, sino porque estaba pagando por algo que podía tener en mi homelab. Repos privados ilimitados, CI/CD, wikis, issues… todo corriendo en 200MB de RAM.
En diciembre monté Gitea y migré todos mis repos. No he vuelto a GitHub para proyectos personales.
Por qué self-hostear Git # GitHub está bien. Es rápido, fiable, todo el mundo lo conoce. Pero tiene varios problemas si trabajas en proyectos personales o internos de empresa:
Llevaba tiempo con Portainer en Phatt. Funciona, nadie puede decir que no funciona. Pero tiene una cosa que me molestaba: cada vez que quiero desplegar algo nuevo, hay demasiado click-click para configurar volúmenes, redes, variables de entorno. No es ágil.
Coolify lo probé también. Muy orientado a aplicaciones web con git deploy, casi demasiado para lo que hago en el homelab. Y el proceso de instalación me dejó una sensación de “esto es grande para lo que necesito”.
Mi servidor Plex llevaba meses quejándose. Tres streams simultáneos y el pobre Xeon E3-1230v3 se ponía a 80% de CPU, el ventilador sonaba como un reactor nuclear y empezaban los tirones. Si alguien intentaba ver una película 4K, ni te cuento.
Sabía que la solución era transcodificación por hardware, pero tardé semanas en configurarlo bien. Internet está lleno de tutoriales que asumen que sabes lo que haces o que directamente no funcionan. Este post es lo que yo habría querido leer hace dos meses.