Uso Cerebro cada día para que mis asistentes consulten información y escriban en mi repositorio de Logseq. Con ChatGPT dots, parte de ese trabajo ocurre por voz, cuando vuelvo a casa en el coche.
Cuando vuelvo a casa en el coche, hablo con ChatGPT dots. Va consultando las cosas y escribiendo en mi repositorio de Logseq mientras avanzamos en la conversación. Hacemos trabajo real. Es el ejemplo que mejor explica para qué me sirve Cerebro.
Lo uso cada día, conectado a mis IAs. Puedo consultar mis notas durante la conversación y guardar en ellas lo que vamos trabajando.
Las notas viven en mi repositorio#
Cerebro es un servicio propio en mi homelab que ofrece acceso mediante MCP. Ese protocolo permite a los asistentes utilizar herramientas para consultar información o realizar acciones. En este caso, las herramientas trabajan con mis notas.
Logseq sigue siendo la fuente de verdad, con un grafo de archivos Markdown que versiono en mi Gitea. La conversación tiene acceso a ese contenido a través del servicio. El registro queda en un repositorio que puedo revisar.
Esa continuidad es lo que me interesa del montaje. La voz sirve para trabajar con información que ya tengo y para dejar anotado lo que vamos haciendo. No queda todo encerrado en la conversación.
Consultar y escribir tienen permisos distintos#
La arquitectura separa dos accesos. Uno es Canon, con conocimiento destilado que los asistentes pueden consultar en modo de solo lectura. Un único proceso se encarga de escribir ahí.
El otro da acceso a Logseq. Está planteado para añadir contenido, con escrituras pequeñas, auditables y en serie. El servicio ofrece búsqueda y lectura, captura en el inbox, creación de tareas, cambios de estado y anotaciones en el diario.
El acceso utiliza HTTPS y OAuth para conectar los asistentes y autenticar su acceso al servicio. Los permisos dependen de las herramientas que expongo. Por eso separé la consulta de Canon de las acciones sobre Logseq.
Lo que me está gustando es pasar de hablar sobre el trabajo a avanzar con mis propias notas durante esa conversación. Y cuando llego a casa, lo que hemos escrito sigue en Logseq. Ahí está la utilidad de Cerebro para mí.