Antes de comprar la Prusa Core One, pasé semanas mirando la Bambu Lab A1. Casi la compro. Al final no lo hice, pero no porque la Bambu sea mala, sino porque mis prioridades eran distintas a las de mucha gente. Desde entonces he tenido oportunidad de comparar las dos de cerca y puedo contarte lo que realmente diferencia a una de la otra.
Si estás en el dilema típico de 2026, “Bambu o Prusa”, este artículo es lo que yo habría querido leer antes de decidir.
El contexto: de dónde vengo#
Llevo unos cuatro años imprimiendo en 3D. Empecé con una Ender 3 clónica que calibraba cada dos días y aprendí mucho a base de frustraciones. Luego pasé a una Prusa MK3S+ que me duró años sin darme problemas serios. Cuando salió la Core One, ya tenía claro qué quería: una máquina que funcionara bien por defecto y que pudiera tunear si quisiera, sin que fuera obligatorio.
La Bambu Lab A1 la he manejado en el espacio de trabajo de un amigo que la compró hace ocho meses. No es mi máquina, pero la conozco bastante bien.
Precio y lo que incluye cada una#
La Bambu A1 sin el AMS Lite ronda los 350-380 euros. Con el AMS Lite para multicolor te vas a 450-480 euros según el momento. La Prusa Core One sale a unos 800 euros montada, y algo menos si la compras en kit y la montas tú.
Esa diferencia de precio es real y hay que tenerla en cuenta. Pero también hay que mirar qué incluye cada una.
La Bambu viene con cámara integrada, sensores de filamento, nivenivelación automática bastante precisa, velocidades de hasta 500 mm/s reales (no de marketing), y un ecosistema software bastante pulido. Bambu Studio funciona bien desde el primer día.
La Prusa Core One viene con todo lo que esperarías de Prusa más la nueva estructura de coreXY que cambia bastante cómo se comporta respecto a las MK4 anteriores. Filamento, conectividad, nivenivelación incluidos. Y el software, PrusaSlicer, que sigue siendo de los mejores en el mercado.
Velocidad real, no de ficha técnica#
La A1 es más rápida en la práctica para piezas estándar. No hablo de los 500 mm/s de velocidad de cabezal en el aire, sino de tiempos de impresión reales. He visto piezas de 100 gramos que la Bambu termina en 45 minutos y la Core One tarda 70-80 minutos con perfiles similares. La diferencia es notable.
Ahora bien, esa velocidad tiene un coste: las piezas de la Bambu a velocidades altas tienen más artefactos de ringing (esas ondulaciones en las esquinas) si no configuras bien la compensación de resonancia. En materiales técnicos como PETG o ABS, la Core One imprime más despacio pero con resultados más consistentes sin tanto afinado previo.
Para Gridfinity, soportes para el homelab, carcasas de Raspberry Pi y piezas decorativas, la Bambu A1 es una bestia. Rápida, fácil, resultados buenos. Para piezas funcionales que van a recibir estrés mecánico o que tienen tolerancias ajustadas, prefiero lo que hace la Prusa.
Fiabilidad día a día#
Ocho meses con la Bambu A1 de mi amigo, cero fallos mecánicos serios. Un atasco de filamento que se resolvió en diez minutos, una actualización de firmware que se hizo sola una noche. Funcionamiento tranquilo.
Con la Prusa Core One llevo varios meses sin problemas mecánicos tampoco. Prusa tiene una reputación ganada en fiabilidad que la Core One mantiene. Lo que sí noto es que Prusa es más cuidadosa con las actualizaciones de firmware: las liberan más despacio pero las piezas son más estables. Bambu libera muchas actualizaciones y la mayoría son buenas, pero alguna vez ha habido regresiones menores.
El ecosistema y la privacidad#
Aquí es donde hay una diferencia filosófica importante.
Bambu Lab es una empresa china relativamente nueva. Sus impresoras se conectan a la nube de Bambu para funcionar con todas las features. Puedes usar el modo LAN pero pierdes algunas funcionalidades. La cámara también sube datos a sus servidores.
Prusa es checa, lleva más de una década en el mercado y tiene una filosofía más abierta. La Core One funciona perfectamente sin conexión a internet. PrusaSlicer es código abierto. El firmware también. Si eres de los que hace homelab precisamente para no depender de terceros, Prusa encaja mejor en esa filosofía.
No es que Bambu sea maliciosa, pero si te importa la soberanía de tus datos y el funcionamiento offline, la respuesta es clara.
Mantenimiento y reparabilidad#
Las dos son mantenibles. Prusa gana aquí por documentación: tienen vídeos para desmontar cualquier parte, piezas de repuesto disponibles, y la comunidad lleva años publicando mejoras. Si algo se rompe a los dos años, encontrarás cómo arreglarlo.
Bambu está mejorando esto pero aún le queda camino. Las piezas de repuesto existen pero son más difíciles de conseguir fuera de su web oficial, y los precios no son siempre razonables.
Para un homelab donde aprecio poder arreglar las cosas yo mismo, Prusa tiene ventaja.
Para quién es cada una#
La Bambu Lab A1 es para ti si:
Quieres empezar rápido y sin complicaciones. Si tu objetivo es sacar piezas buenas sin pasar horas calibrando y el precio es un factor real, la Bambu A1 es difícilmente superable en su rango. Para uso en familia, donde otra persona puede necesitar usarla sin formación previa, también es mejor opción. El workflow de unbox-to-print es de los más cortos del mercado.
La Prusa Core One es para ti si:
Eres el tipo de persona que lee las notas de cambios del firmware y que lleva Gridfinity al nivel siguiente. Si el homelab es tuyo y el control total importa. Si vas a imprimir mucho PETG, TPU o materiales técnicos. Si en dos años quieres poder cambiar el extrusor, la placa, los drivers, sin depender de que Bambu venda esa pieza.
También si ya tienes una impresora Prusa anterior: la curva de aprendizaje es casi cero y PrusaSlicer te resulta familiar.
Mi decisión y por qué#
Compré la Core One porque el control y la reparabilidad pesan más en mi caso que la velocidad. Imprimo mucho PETG para piezas del homelab y materiales flexibles para protectores de cables y carcasas. Los resultados que obtengo con perfiles bien afinados son difícilmente igualables.
Pero no me arrepentiría de comprar la Bambu A1 si volviera a decidir. Son máquinas distintas para perfiles distintos, no una buena y una mala.
Si tuviera que quedarme con una sola frase: la Bambu A1 es la impresora para quien quiere imprimir y la Core One es para quien quiere imprimir y entender.
Tabla resumen#
| Característica | Bambu A1 | Prusa Core One |
|---|---|---|
| Precio | ~380-480€ | ~700-800€ |
| Velocidad | Alta | Media-alta |
| Curva de aprendizaje | Baja | Media |
| Funcionamiento offline | Limitado | Completo |
| Código abierto | No | Sí |
| Reparabilidad | Media | Alta |
| Calidad en materiales técnicos | Buena | Muy buena |
| Para principiantes | Ideal | Bien |
Una cosa que nadie te dice#
Las dos tienen su punto débil en el mismo sitio: los adhesivos de la superficie de impresión duran lo que duran. Tanto la texturizada de Bambu como la PEI de Prusa acaban perdiendo adherencia después de cientos de horas. Tener una segunda lámina de repuesto es algo que vale la pena comprar junto con la impresora.
Y en las dos, la primera hora que dediques a entender el slicer te ahorra semanas de ensayo y error. Da igual cuál elijas.
Si tienes dudas más específicas sobre alguno de los dos modelos, o si estás mirando otras opciones como la Bambu P1S o la Prusa XL, deja un comentario y lo miramos.