Immich puede sustituir a Google Photos en muchas cosas, pero el almacenamiento barato no perdona. Antes de meter ahí fotos familiares conviene pensar como alguien que tendrá que restaurarlas.
Immich mola mucho, pero las fotos familiares no son un laboratorio. Antes de venderlo como nube privada hay que preparar backups de verdad y probar cómo se sale del agujero.
Un homelab serio necesita saber qué se levanta primero cuando todo falla. No por paranoia, sino porque el día malo llega y no conviene improvisar con la casa mirando mal.
Hay una clase de fallo que me parece bastante peor que un error claro. El fallo silencioso. El que no rompe con estruendo, no manda una alarma espectacular y no te deja un log rojo diciendo “esto ha salido mal”. Solo sigue adelante, aparenta normalidad y mientras tanto te está preparando una hostia para más tarde.
Eso fue exactamente lo que me obsesionó con mis backups por NFS. El problema no era que el backup remoto se cayera. Eso puede pasar. El problema era algo más traicionero. El montaje remoto no estaba donde debía, el script aún tenía un camino alternativo local, y la combinación de ambas cosas podía convertir una copia supuestamente segura en un proceso bastante eficiente llenando el disco del host.